Urbanidades en el CCBorges
Elisa Strada trabaja con los signos y objetos de nuestras ciudades. Hace referencia a esos millones de signos que, en función de las redes de circulación o de comunicación transforman nuestro medioambiente en campos de formas abstractas abigarradas y coloreadas que lo deshacen: un universo donde lo lúdico raya lo impersonal de la señalética. Y allí donde experimentamos los mandatos anónimos de un mundo unidimensional, a menudo la señalética urbana deviene la forma abstracta de lo concreto en nuestras vidas. Es aquella que organiza los movimientos y las detenciones de la gente. Es mediante la esquematización y la capacidad de abstraer lo real, las formas, los colores y los signos a la vez muy estereotipados y simplificadosal límite de lo geométrico que podemos hacerlos funcionarcomo una señalética inmediatamente inteligible. Elisa Strada retoma por su cuenta este procedimiento y sus signos. Pero por los cambios de escala, por el juego del color y de los materiales empleados, aumenta deliberadamente la ambivalencia de significado. Realizadas con globos inflables, sus instalaciones murales se plantan entre indicaciones de circulación y decorados de fiesta. Del mismo modo sus composiciones murales integran elementos tomados de la letrística publicitaria, del grafismo y de los objetos y grafittiss urbanos. Son reagenciados en conjunto que estan en el borde de la figuración y la abstracción. La artista juega sobre la alteración de las palabras y de los objetos por medio del trazo y el color. Retoma asi de un modo original las experiencias surgidas de las vanguardias artísticas del siglo XX, como la abstracción geométrica, el arte cinético o el pop art. Pero la artista se mueve también con la sutileza e iconoclasia del saber hacer y de las prácticas surgidas de los géneros “menores” del tipo de las artes decorativas, el diseño gráfico y las técnicas publicitarias.
Philippe Cyroulnik